Claude Juillard nació en el este de Francia y gracias a su talento artístico y su experiencia ha desarrollado un concepto de visagismo que se enseña en teoría y práctica a peluqueros del mundo entero, a ópticos y otros profesionales de la belleza.
Después de sus estudios de Bellas Artes, Claude Juillard toma otra dirección y se dedicó a la profesión de peluquero, para poner al servicio de las mujeres sus numerosos talentos artísticos. Muy rápidamente se da cuenta de que la formación de peluquería que ha seguido tiene por lo menos dos fallos : no se explican suficientemente los efectos de un corte o de un color en la cara y la manera de tratar a las clientas les impide que expresen sus verdaderos deseos. Esta constatación explica porqué numerosas clientas salen de la peluqueriá descontentas porque el peluquero no les ha entendido y su peinado no les gusta.